domingo, 28 de julio de 2024

Debajo de mi cama vive un teléfono fijo que nunca había timbrado. Hoy lo escucho por primera vez, sé que no me llaman a mí porque rento este cuarto temporalmente, pero respondo porque qué tal que es el llamado de la naturaleza.

¿Puedo compartirle un mensaje de la Biblia?

Es la voz de una chica que imagino muy joven y con falda al tobillo.

Sí, te escucho.

Toda escritura proviene de Dios. (Timoteo 5r9d16:9s45gg5)

Gracias por el recordatorio.

¿Puede proporcionarme un número personal para continuar hablando de la palabra del cñor?

No.

Gracias por su sinceridad.

Colgamos. Me río. ¿Y sí fue la naturaleza recordándome que ninguna idea es mía? No tengo nada porque lo que escribo tiene su propia vida, y no me pide permiso, lo cual celebro. Viaja en papeles que ya no sé dónde o con quién están. Y espero tener cada vez menos, sólo lo necesario para darle cuerpo, alimento, fiesta y casa temporal a estas crías que acepté traer al mundo.

Noviembre 2023.

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